Mes: agosto 2013

Institución de la Eucaristía (Fotos del 9 de agosto)

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El viernes 9 de agosto fue un día en el que, en lo que los mayores subían al Trampal, medianos y pequeños nos guarreamos. Por la mañana montamos una gymkhana acuática, que titulamos la lavadora y cuyo propósito era básicamente divertirnos rebozándonos en agua, harina, colacao, pajas, tierra… todo lo que nos encontrábamos en el campamento. Por la tarde tuvimos un acontecimiento muy especial ya que los chavales se hicieron su propia merienda: Huevos fritos dulces y nubes de chocolate que el mismo jurado de Masterchef, Samantha Vallejo-Nágera (Carlos) y Pepe Rodríguez (servidor), juzgaron y premiaron a los más originales ayudados por Eva González (Pablo).

Luego, como era el día del Perdón tuvimos, una vez llegó la primera expedición en conocer el Trampal de esta generación de campamentos, una celebración penitencial… lo cual no deja de ser curioso cuando el Quinto misterio de la Luz es la Institución de la Eucaristía, cosas que pasan. Las fotos, aquí.

La cita es Lc 22, 19-20:

Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía». Después de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes.

La Transfiguración (Fotos del 8 de agosto)

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Ya tenemos disponibles para su visionado las fotos del día 8 de agosto, un día en el que además de celebrar el cumple de Juanjo los mayores partieron hacia la montaña conmemorando, además, el misterio de hoy: La transfiguración en el monte Tabor. Los medianos y pequeños también salimos de marcha, hacia Barco y La Carrera respectivamente tal y como os comentamos hace días.
La cita es Mt 17, 1-8

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz. De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantará aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo». Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jesús se acercó a ellos, y tocándolos, les dijo: «Levántense, no tengan miedo». Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús solo.

El anuncio del Reino (Fotos del 7 de agosto)

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Ya tenemos disponible las fotos del quinto día de campamento. Podéis acceder aquí.
El misterio del día era El anuncio del Reino en Galilea e incidimos sobre la importancia de vivir la fe anunciando a Cristo a nuestros compañeros. La cita era Rm 10, 14-17

Pero, ¿como invocarlo sin creer en él? ¿Y cómo creer, sin haber oído hablar de él? ¿Y cómo oír hablar de él, si nadie lo predica? ¿Y quiénes predicarán, si no se los envía? Como dice la Escritura: «¡Qué hermosos son los pasos de los que anuncian buenas noticias!» Pero no todos aceptan la Buena Noticia. Así lo dice Isaías: «Señor, ¿quién creyó en nuestra predicación?» La fe, por lo tanto, nace de la predicación y la predicación se realiza en virtud de la Palabra de Cristo.

Esos mayores cómo molan…

…se merecen una ola… EEEHHH

Desde el equipo de coordinadores y monitores del Campamento de Cristo Rey en Gil García queremos hacer una mención especial a todo el grupo de mayores de este año. Desde el primer día han sido participativos, atentos, han demostrado una gran madurez y responsabilidad. Tanto que cuando este año les propusimos un experimento su respuesta nos sobrecogió.

El experimento era el «apadrinamiento» (o «hermano mayor» como lo bautizamos en lo que madurábamos nosotros la idea). El apadrinamiento consistía en que uno de los acampados mayores se haría cargo de uno de los más pequeños, ayudándole en aquellas tareas como arreglar las tiendas, cambiarse… y los mayores respondieron que lo harían encantados. Tanto que hasta se enfadaron cuando tardamos dos días en asignarles un «ahijado». Y sobra decir que todos salimos muy contentos del resultado de una dinámica que pretendemos realizar durante más años si todo va bien.

Ha sido un año en el que los mayores lo han dado todo: siempre dispuestos, siempre atentos y viviendo como ha de vivirse un campamento como Gil García ¡Os echaremos de menos! ¡Nos vemos!