El cuerpo como templo

Hemos tenido un par de días muy intensos de actividad. Anteayer fue un día bastante frío y con mucha nube, pero afortunadamente no llovió. En ese día exploramos el misterio del Anuncio del Reino, hablando de la importancia de vivir la fe no solo de boquilla, sino en todos los aspectos de la vida. Mientras que ayer exploramos el misterio de la Transfiguración. Han sido dos días en los que nos hemos dedicado a cuidar el cuerpo y la mente. Dicen los padres de la Iglesia que un cristiano lo es desde que se levanta hasta que se acuesta, y lo es en todos los aspectos de la vida. Hay que cuidar mente, cuerpo, alma… de mil maneras.

El miércoles hicimos por la mañana “Los juegos de la luz”, la clásica dinámica deportiva. Por la tarde los medianos hicieron dinámicas de reflexión mientras que los mayores tuvieron una catequesis sobre sexualidad impartida por nuestra hermana y colaboradora habitual Saray Bonete. Los pequeños, por su parte tuvieron un taller de globoflexia, impartida por Toño, a quien esperamos tener más a menudo por aquí. A la noche tuvimos la segunda gala de la Voz, esta vez con canciones Disney.
Ayer jueves seguimos con otro día de actividad física intensa. Medianos y pequeños partimos de buena mañana de marcha: los medianos fuimos a Barco de Ávila, mientras que los pequeños se quedaron en La Carrera. Los mayores tuvieron talleres de costura, construyéndose un buen estuche. Para por la tarde salir rumbo hacia las míticas Lagunas del Trampal, haciendo noche en la zona de la Central. A hora de escribir esto han llegado.
Por la noche los que nos quedamos en el campamento hemos jugado al linternazo y cerramos la velada nocturna con canciones, para terminar rendidos en el saco tras una larga jornada.